El arzobispo de Madrid presiona al Prior del Valle para que permita la profanación de Franco y José Antonio

El cardenal Osoro, arzobispo de Madrid, está presionando a Santiago Cantera, prior del Valle, para que permita, contra el parecer de la familia Franco, la exhumación del general. Lo informaba Jesús Bastante, periodista de cabecera del arzobispo de Madrid, en el digital de extrema izquierda eldiario.es, explica una sorprendente versión del penúltimo capítulo del ataque de la izquierda contra el Valle de los Caídos.


Según la nota, el cardenal de Madrid está presionando al prior del Valle para que ceda y permita un delito de profanación en la Basílica cuya custodia tiene encomendada:

“La postura de Cantera perjudica la imagen de la Iglesia, y mucho más en tiempos de Francisco”, lamenta este eclesiástico, que asegura que tanto el cardenal de Madrid, Carlos Osoro, como el abad de Solesmes, el francés Philip Dupont, que es la autoridad superior a Cantera, ya han hecho llegar al prior del Valle sus recomendaciones para no hacer de la salida de Franco un tema que enquiste las ya difíciles relaciones Iglesia-Estado.


Hace unos días, según informaba el portal católico InfoVaticana, el prior está trabajando para evitar que se produzca la exhumación ilegal de los restos de Francisco Franco y José Antonio Primo de Rivera, éste último asesinado por las balas de los socialistas en 1936, mientras que Pedro Sánchez insiste en que el proceso finalizará lo antes posible.

Sin embargo, en las oficinas de Bailén, a lo largo de estos meses la contradicción ha sido una constante. Por un lado, Osoro manifestó desde el primer momento su decisión de no oponerse a las actuaciones del Gobierno con respecto a éste asunto. Una postura que levantó críticas entre algunos sectores católicos, que recordaban al cardenal arzobispo de Madrid la ejemplar figura cristiana del que fuera Jefe del Estado español. Sin embargo, hace pocos días Carlos Osoro ha defendido públicamente a Cantera, declarando a los medios de comunicación que éste “no está atrincherado”, en lo que pareció un respaldo a la actitud de respeto a la legalidad del Prior.




El artículo 526 del código penal establece que “el que, faltando al respeto debido a la memoria de los muertos, violare los sepulcros o sepulturas, profanare un cadáver o sus cenizas o, con ánimo de ultraje, destruyere, alterare o dañare las urnas funerarias, panteones, lápidas o nichos será castigado con la pena de prisión de tres a cinco meses o multa de seis a 10 meses”.

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