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domingo, 22 de julio de 2018

Los falangistas en el asedio del Alcázar de Toledo



La historia del asedio al Alcázar de Toledo y su heroica resistencia frente a los ataques de las fuerzas rojas, es arto conocido en sus rasgos más sobresalientes, a través sobre todo de tres documentos importantes: 

Documento oficial, “El Diario de Operaciones” del Coronel Moscardó, que en cumplimiento del “Reglamento para el servicio de campaña del Ejercito español”, en su apartado relativo a los sitios de plaza, ordena que se lleve un Diario, en el que se ira apuntando, por orden cronológico, las ordenes que dé y reciba, con indicación de su ejecución y resultado y especificación de las circunstancias que influyan en la marcha de su defensa. Este diario se llevo desde el sábado 18 de julio hasta el lunes 28 de septiembre. 

El segundo documento, no oficial, fue el diario “El Alcázar”, que se empezó a publicar el 26 de julio y su último número fue el 27 de septiembre. En el se refleja la vida diaria en el Alcázar y se publican las ordenes de la Comandancia Militar de Toledo y Falange, su tirada fue en principio de 350 ejemplares, teniendo que reducirla el 19 de septiembre a 100 ejemplares por escasez de papel. 

El tercero, es los documentos relativos al juicio contradictorio para la concesión de la Cruz Laureada de San Fernando, siendo de importancia extrema las listas de los defensores y refugiados del Alcazar. 

Las otras fuentes de información son los escritos en libros y revistas de alguno de los defensores, pues aunque igualmente existen gran cantidad de noticias en los periódicos de la época tanto en los nacionales como en los extranjeros, pocas de estas son exactas en su exposición de los hechos, y en lo que hace referencia a la vida en el interior del Alcázar. 

No podemos olvidarnos de un libro excepcional, por la cantidad de pequeños datos que aporta, no recogidos en los anteriores documentos, se trata del libro: “La Epopeya del Alcazar” de D. Murto Zegri, Librería Santarem, 1937 Valladolid. Y de él recojo:

“Hay que pronunciar las oraciones propias de lo sublime cuando se trata de esa cumbre del mundo que se llama el Alcázar de Toledo. Sus defensores han dado tal lección de heroísmo sobrehumano y de humanísima fidelidad, que, en aquellos días en que aun sostenían la lucha, no podía menos de soltar la pluma y de cruzar los brazos como para contemplar mejor el espectáculo y decir con una especie de admiración hacia mí mismo: “Tengo el honor de respirar el mismo aire que esos supervivientes incomparables que durante largas semanas saben y pueden resistir, porque existe algo que prefieren a la vida.
El ascendiente de su superioridad ha triunfado.
Recojamos emocionados esa fuerza esa virtud. Nuestros hermanos del Alcázar deben ser citados en la orden del día de la civilización universal. ¡El asedió que han sostenido! ¡Los horrores que han aguantado! ¡Las invitaciones y las tentaciones que han rechazado! ¡La decisión serena, inquebrantable e inmutable de esos centenares de hombres rodeados de mujeres y niños! ¡Esa fe contra toda esperanza! ¡Ese fuego de la más alta confianza que han sabido mantener encendido! ¡Ese conjunto de sentimientos superiores, testimonio de la grandeza moral que el hombre puede oponer a los peores instintos!

Después del Alcázar de Toledo, todo cuanto sobreviva de los españoles deberá ser acogido por el género humano y por el espíritu de la humanidad con un saludo igual en dignidad y en elegancia al que en el cuadro de las lanzas perdura esplendorosamente.” (C. Maurras, prologo a “Pour quoi Franco vaincra” de Pierre Hércourt).

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Este articulo, lo limitamos en exclusiva a los hechos conocidos y que he podido localizar de los sesenta falangistas que estuvieron en el Alcázar, con una mención especial a los diez camaradas caídos en su defensa.       "No por ello olvidamos a los heroicos y gloriosos, Guardias Civiles, Policía Armada, Militares de todas las graduaciones y Cuerpos y paisanos de cualquier agrupación política, que juntos defendieron el Alcázar de Toledo." ¡HONOR Y GLORIA! A todos ellos. ¡CAÍDOS EN LA DEFENSA DEL ALCÁZAR! ¡¡PRESENTES!!  El 28 de enero de 1937, El “Boletín Oficial del Estado” número 100, publicaba la concesión de la “Laureada de San Fernando”  Colectiva a todos los defensores del Alcázar.

"Paisanos militarizados en el sitio del Alcázar"

Relación oficial que se unió al juicio contradictorio para la concesión de la Cruz Laureada de San Fernando. Sacada del libro “El Sitio del Alcázar”
  • Falangistas                     60 
  • Acción Popular              18 
  • Renovación Española      8 
  • Tradicionalistas               5 
  • Independientes               14 
  • Radical Autónomo          1 

Falangistas en el Alcázar de Toledo 

Francisco Alarcón Ballesteros 
Propietario de un bar en la calle Nueva, en el cual se reunían los falangistas, que desde la destrucción del local de la Falange que tenia en los Arcos de Zocodover, tenían que hacer sus reuniones en el local de Acción popular, situado igualmente en la misma calle, con autorización de su presidente Silvano Cirujano Robledo (Marcelino y Marciano hermanos de Silvano se encontraban entre los defensores del Alcázar y afiliado también a Acción Popular)

Emilio Álvarez de Lara y Ramírez 

Manuel Arija Valenzuela 
Tesorero de CONS en abril de 1935. Había sido empleado en el Banco Hispano Americano

“Por aquellas fechas tenia diecinueve años, era falangista y trabajaba en un Banco de Toledo, Junto con José Lacasa y Alberto Hernández y el hoy coronel Galindo fue destinado a prestar servicio en el propio despacho de Moscardó, sobre el que se concentraba gran parte del fuego enemigo. Recuerda que a veces desde las filas contrarias les insultaban con los altavoces. “Un día-dice-lograron introducir por el balcón un obús de artillería que destrozó el parapeto que habíamos levantado.”


De Moscardó recuerda que comía lo mismo que todos: el escaso “rancho” que disponían y se atenía estrictamente a su ración de agua.

“Sabía mandar, un día unos amigos y yo conseguimos salir del Alcázar y fuimos a mi casa que se encontraba enfrente. Allí conseguimos algunas conservas. Le regalamos a él una latita de sardinas y la compartió con los otros jefes. En otra ocasión le obsequiaron con una tableta de chocolate y nos dio un trozo a cada uno.”

 “El momento más emotivo-dice Arija-fue cuando oímos lo que respondía por teléfono a su hijo y al coronel jefe de las milicias republicanas. Nos conmovimos y le dimos un abrazo. No le vimos llorar y aquel día nos convencimos que el Alcázar no se rendiría nunca.”


El recuerdo más impresionante es el de la liberación.

“oímos-continua-un cornetín que tocaba el “legionarios a luchar, legionarios a morir” El entonces comandante Villalba nos recomendó precaución porque podría ser una trampa, pero ya nadie nos contenía y saltamos de los parapetos para abrazar a nuestros liberadores

Ricardo Alba Navas era otro defensor bisoño. Era soldado de la Escuela de Gimnasia de Toledo. Su hermano Luis era capitán de Infantería y se presento voluntario para salir del Alcazar y enlazar con las fuerzas de Franco para explicarle la situación. “Hable con mi hermano-dice Ricardo Alba, poco antes de que saliera. Aunque no le explico en que consistía la misión. No lo volví a ver. Cuando salí del Alcázar me entere que le habían matado en la Venta del Hoyo, cerca de Toledo.” Voluntario en la División Azul, falleció en Madrid, el 19 de septiembre del 2002 a la edad de 95 años.

Ramón Astarloa Rouvroy
Incluido en esta relación de falangistas, por su inclusión en la orden del día de La Jefatura Provincial de Toledo, publicada en el diario “El Alcázar”  8 de septiembre Falleció en Madrid el 23 de marzo del 2006.

José Berzosa Rodríguez
Incluido también en esta relación de falangistas, por su inclusión en la orden del día de La Jefatura Provincial de Toledo, publicada en el diario “El Alcázar”  8 de septiembre.

Godofredo Bravo García Donas
Muerto en el Alcazar el 7 de septiembre de 1936.

José Conde Alonso 
Nació en Toledo el 23 de enero de 1913. Pertenecía al S.E.U. y había finalizado en el curso de 1935-1936 la carrera de Medicina.
A la muerte de Pedro Villaescusa, tomó el mando de la Falange en el Alcázar. Al acabar la guerra, era teniente médico, especializándose posteriormente en enfermedades del pulmón. Dentro de su profesión fue Inspector Medico del Trabajo, ocupando los cargos políticos, de Diputado Provincial (Toledo), Alcalde de la Ciudad, Procurador en Cortes y Consejero Nacional en la “Comisión de Ordenación Fundamental y relaciones entre el Estado y el Movimiento”.

Entre las condecoraciones que se le otorgaron, es de destacar la Palma de Plata, ganada en su heroica acción de rescate de los cadáveres de los camaradas Fink y Bravo. La Medalla de la Vieja Guardia  y entre las extranjeras la de la Gran Oficial de la Orden de Minosaraphon de Camboya. 

El día 2 de junio de 1973, “Un tren arrolla a un coche en Toledo” En el accidente murió doña Luisa Olasagasti Irigoyen, esposa de José Conde, que conducía el coche y resulto gravemente herido, una hija concepción de 8 años sufrió lesiones de carácter menos grave. Fallece el día 23 a consecuencia de las heridas. 

José Canosa Silos
La primera escuadra que se formo en Toledo, de la Primera Línea, la mandaba él en marzo de 1935.

Isidoro Caro López 

Prisciliano Caro López 

Faustino Corrales Sánchez 
Resultó herido el 3 de noviembre de 1935, junto con otro camarada por agresión de los socialistas.

Carlos de Espejo Saavedra Anguita 
Delegado provincial de Ex combatientes en Toledo. Vocal de la Casa de Córdoba en Madrid Coronel de infantería, y miembro de Falange, tenía 19 años en el momento del asedio, y fue uno de los voluntarios que consiguió arrancar la bandera roja de la radio comunista de Toledo que se había colocado sobre los muros del alcázar. Falleció el 19 de julio del 2010. 

Antonio Tomás de la Cuerda Díaz 
Fue uno de los pioneros de Falange, en mayo de 1933, se entrevisto con Emilio Rodríguez Tarduchy. Que le encargo la organización MES. 


En febrero de 1934, después de la unión de Falange y JONS, forma parte del primer Triunviro de Toledo. 

“La Vanguardia” 26 de septiembre de 1964 página 6: “...Don Antonio de la Cuerda Díaz, actualmente inspector del Cuerpo de Policía, fue uno de los más destacados defensores del Alcázar. Cuando le rogamos que nos cuente alguna anécdota inédita del asedio nos responde: 
- Hay muchas que a pesar del tiempo transcurrido no se han contado aún. Yo mismo fui protagonista de una de ellas que estuvo a punto de costarme un serio disgusto. Castellanos, otro defensor, doblemente compañero mío porque hoy también es inspector de policía, había descubierto un colchón en una de las estancias del piso superior; me lo dijo confidencialmente y juntos planeamos la “operación” de su requisa. Justamente a la hora que se distribuía el rancho en los sótanos, cuando el colchón, al menos momentáneamente se quedo sin amo, subimos para trasladarlo abajo. Al llegar al patio pensamos que para ahorrar trabajo lo mejor era lanzarlo por uno de los tragaluces del sótano y así lo hicimos con tan mala fortuna que acertó a pasar por allí en aquel instante el coronel Moscardó; por dos segundos no le cayo el colchón en la cabeza al coronel que lo tomo a broma y dijo: “¡Vaya, hombre! ¡Ahora llueve colchones!”


Julián García el desconocido 
- Recuerdo otro compañero de asedio, José Luis Ortega, tenía una especial habilidad: mezclando el trigo cocido con la grasa de caballo hacia unas roscas que estaban muy ricas. Bueno, pues aquí si que viene bien aquello de “en casa de comunidad no luzcas tu habilidad”. Primero las solía esconder en su mochila, luego en otros lugares, pero la verdad es que de todas partes le desaparecían las roscas sin saber cómo. Habilidades de este tipo había no pocas. El hambre aguzaba el ingenio y recuerdo de un defensor que ya avanzado el asedio, cuando la ración de alimentos era cada vez más escasa. Exclamaba al llegar su turno en el reparto del rancho: “Para dos; Julián García y yo”. Nadie ha sabido nunca quien era aquel Julián García misterioso que solo contaba en la fortaleza a la hora del rancho. 


Los fumadores

- Muchas anécdotas andan escritas también en los libros de la epopeya sobre los fumadores. Quizás no se haya contado que el ya fallecido general don Luis Araujo Soler llego a pagar hasta cinco pesetas -de las de entonces- por cada colilla. Hasta las tarimas de las mesas de los profesores de la Academias fueron levantadas para encontrarlas. Otro defensor que también ha muerto, don José López Maicas, exponiendo su vida salía frecuentemente a la explanada para recoger hojas secas de morera y de acacia; había descubierto que mezclarlas en una proporción que sabía sólo él se obtenía un sucedáneo del tabaco bastante aceptable. 


Un sordo oye el trabajo de los minadores  
- Recordemos finalmente una anécdota singular que ha pasado inadvertida para muchos. Uno de los músicos de la Banda de la Academia, Basilio Gómez se quedo totalmente sordo. Pues bien el fue el primero en advertir que los rojos habían comenzado a abril la mina que luego sirvió para intentar volar el Alcázar el 18 de septiembre. Aunque no oía, tenia una especial sensibilidad para apreciar las vibraciones del suelo; apenas lo noto se lo comunico a Moscardó que bajo inmediatamente al sótano junto con el teniente Barber y él para comprobarlo.”-                  

Luis de la Fuente Acedo
Voluntario en la División Azul. Coronel de Infantería. Falleció el 2 de febrero de 1992 en Madrid. 

José de Lozoya Eymar 
Falleció el 28 de agosto de 1965 en Toledo.


Antonio de Yraola Palomeque (Iraola) 

El 14 de septiembre de 1935, causa baja en el Regimiento de Cazadores de Villarrobledo y alta en el Centro de Movilización número 1, con el grado de alférez (Don Antonio Iraola Palomeque).  Muerto en el Alcazar el 19 de septiembre de 1936.

Luis Figueroa de la Torre
 Muerto en el Alcázar el 20 de septiembre de 1936.

Maximiliano Fink Río 
Pertenecía al S.E.U. Muerto en el Alcázar el 7 de septiembre de 1936.

Vicente Galiano Ejerique 
Diferencia en el primer apellido, Arraras libros citados, Galiano y en Hermandad de la Vieja Guardia, Gabino. 

Antonio Gálvez Medina 
Pertenecía al S.E.U. El 2 de octubre de 1935, el periódico “El Siglo Futuro” páginas 22-23, en un homenaje al Presidente de la Juventud de Madrid don Aurelio J. González de Gregorio, incluye una lista de donantes Tradicionalistas y entre ellos en el Centro de Toledo, consta su donativo. Muerto en el Alcazar el 30 de julio de 1936.

Eduardo García Benito

Domingo Gil Azaña 

Gabriel Gómez de los Infantes 

José María Gómez Oliveros 
Falleció el 9 de mayo del 2002 en Burgos Existe un teniente coronel Benito Gómez Oliveros, también defensor del Alcázar, en aquella época teniente de Infantería y seguramente hermano de José María.

Julián Gómez Rojas
Muerto en el Alcazar el 15 de septiembre de 1936. 

Feliciano González Durán

Aurelio Gutiérrez de la Paz
Gobernador Militar de la Plaza de Albacete Coronel del Regimiento de Infantería España en 1977 Revista de la Academia de Infantería  “Memorial de Infantería” número 12 (1989). 

Zacarías Hernández Gil 
Accidente de coche herido el 20 de agosto de 1935 Falleció el 26 de septiembre de 1969 en Toledo.

Alberto Hernández Plaza

Nicolás Hernández Rodríguez 
Pertenecía al S.E.U. Muerto en el Alcazar el 11 de septiembre de 1936.

Justo Huecas Burgos 

Julián Jiménez Guerrero 

Isidro López Albendin 

Pedro López Gómez 

Alejandro Manrique López 
Fue uno de los fundadores de S.E.U. con alumnos de bachillerato de la escuela de Magisterio, en Toledo. Voluntario en la División Azul. General de División. Ostento el empleo en la Policía Nacional como Subinspector e Inspector General, Caballero Mutilado. Entre sus condecoraciones se encuentran la Laureada Colectiva, Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, Medalla de sufrimientos por la Patria, Cruces de Guerra, Cruz de Hierro, Encomienda de la Orden de Cisneros. Falleció en Madrid el 13 de enero del 2003, a la edad de 84 años. 

Alberto Martín Gamero
Nacido en Montalbán (Toledo) el 5 de mayo de 1916.        
Se afilio a Falange en 1933, estudiante de Derecho, durante el curso de 1935-1936 fue delegado del Doctorado en Junta del S.E.U. y fundador en Toledo, en mayo de 1936 fue nombrado Jefe Local de Toledo. 
Abogado y Notario. Curso sus estudios de licenciatura en Derecho en la Universidad Central y carrera notarial en 1942
Jefe Local de Toledo, después de la liberación del Alcázar, se organizo la Centuria “El Alcázar” en la II Bandera de Falange ingresando voluntario, alférez provisional, acabo la guerra con el empleo de teniente. 
Como voluntario en la División Azul, fue incluido en la primera tanda de Jerarquías que marcha a luchar allí, junto con Dionisio Ridruejo, Miguel Mora Figueroa, Agustín Aznar, Carlos Pinilla, Antonio Arana, Higinio Paris, Alberto Martín… etcétera. 
Herido regreso a España, “La Vanguardia” 14 de diciembre de 1941“...es el primero soldado de la “División Azul” que regresa a España luciendo en el pecho la Cruz de Hierro de primera clase.”
Relata sus impresiones del frente Ruso. 
Se le nombra hijo Predilecto de Toledo.
Cargos políticos, Jefe provincial de Toledo,  Jefe provincial y Gobernador Civil de Soria, de Logroño (en donde se le nombro Hijo Adoptivo) y Pontevedra, Delegado Nacional de Información, Procurador (Integrante de la “Comisión de Ordenación Fundamental y relaciones entre el Estado y Movimiento”). Inspector general económico-administrativo, Secretario General Técnico del Ministerio de la Vivienda, Consejero Nacional, Inspector General del Ministerio de la Vivienda, Director General del Ministerio de la Vivienda, Director General de la Oficina Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores, Cónsul General de España en Nueva York, Embajador en Suiza.
Consejero de la Administración del diario “El Alcazar”Presidente de la Hermandad de Defensores del Alcázar de Toledo
Aspa de Plata, Laureada Colectiva, Medalla de la Vieja Guardia, Cruz de Guerra, Cruz Roja, Medalla de la Madahuia, Cruz de Hierro de 1ª clase, Orden de Cisneros, encomienda con Placa; Gran Cruz del Merito Civil, Gran Cruz de la Orden Imperial del Yugo y la Flechas.
Falleció en Madrid el 11 de diciembre de 1990.

Antonio Martín Pintado Ureña
Pertenecía al S.E.U.
Voluntario en la División Azul, falleció en combate con el grado de capitán.

Julio Martín Pintado Ureña
El día 20 de septiembre de 1936, sale junto con Pedro Villaescusa y cinco camaradas más como voluntario para neutralizar una incursión enemiga, siendo el único del grupo que resulto ileso, tres compañeros murieron y dos fueron heridos.
Voluntario en la División Azul.
General de Brigada 
General Jefe del Estado Mayor de la V Región
Gran Cruz de la Orden del Merito Militar 
5 de febrero de 1982 pasa a la situación “R” Boletín Oficial.

Eloy Martínez Gutiérrez

José Martínez Herrero
Diferencia en el segundo apellido, en Arraras, libros citados Herrero, en Hermandad de la Vieja Guardia, Guerrero.

Alfonso Martínez Jaime

Manuel Martos Cuchet

Joaquín Miedes Lajusticia 
Nacido en Toledo, su padre Tradicionalista, citado varias veces como distinguido y muy distinguid. Cuando una vez liberado el Alcázar regreso a su casa se encontró que su padre y cuatro hermanos, entre ellos su hermana María del Carmen, falangista también, habían sido asesinados. Después de luchar en nuestra Guerra Civil, se alisto en la División Azul, siendo el primer defensor del Alcázar muerto en Rusia, y el séptimo de la familia Miedes, muerto por Dios y por España.

Ángel Muñoz Muñoz “Dinamita”
Alférez Provisional, Legionario, División Azul                           
Caballero de la Real y Militar Orden de San Fernando
Agregado Militar en la Embajada de Rabat 
General de Brigada y Gobernador Militar de El Ferrol
Gran Cruz de San Hermenegildo, Cruz de Don Enrique el Navegante (Portuguesa) 
General de División 
Falleció en Málaga el 15 de febrero de 2006.

Enrique Muro Ruano 

José Luis Ortega García Frutos
Pertenecía al S.E.U.
Muerto durante la Batalla del Ebro, con graduación de teniente, en la 1ª División de Navarra.

Fernando Pacheco Muñoz
Pertenecía al S.E.U.
Muerto durante la Batalla del Ebro, con graduación de teniente de la Legión.

Alfonso Paredes Monroy
Juan Peces Cruz
Falleció en Madrid el 17 de enero del 2003 Ex director adjunto del Banco Español de Crédito.

Marcelino Pérez Escobar
Muerto en el Alcazar el 20 de septiembre de 1936.

Fernando Peris Bermúdez
Se casa en Madrid y fija su residencia en Toledo
.
José Quero Samos
Muerto en el Alcazar el 15 de septiembre de 1936

Nicolás Quintana Bolado
Pertenecía al S.E.U. Secretario provincial
Día del Plato único en Buenos Aires (Argentina) Nicolás Quintana Jefe Territorial de Falange  (Ignoro sí se trata del mismo, nota de  (“ABC”24 de marzo de 1937 página 8)

Agustín Rodríguez Morcillo

Antonio Romay Montero
Pertenecía al S.E.U.
Natural de Chiclana (Cádiz), Estudiante.
Muerto en el año 1938 durante la Batalla del Ebro, con la graduación de alférez de la Legión
“ABC” 2 de noviembre 1939 página 14 lo da por muerto en la defensa del Alcázar, edad 17 años. Y en Chiclana (Cádiz), hay o había una calle con su nombre.

Julio Romero Martín

Jorge Ruiz de Santallana y Oscar
El 2 de abril de 1935, en el I Congreso nacional de S.E.U. fue nombrado uno de los cuatro secretarios
Tesorero provincial 1936
Voluntario en la División Azul con el grado de capitán.

Antonio Salazar Arias

José Villarreal Jiménez
Se le nombra Jefe Local del SEU de Toledo en marzo de 1936
Voluntario en la División Azul
Secretario técnico de la Federación de Tiro Nacional don José Villarreal Jiménez “La Vanguardia” 20 de enero de 1968 página 50
Judo Vicepresidente de la Federación Aragonesa 
Medalla del Merito Militar con distintivo blanco al teniente coronel de Infantería 
Vicepresidente primero de la Federación Española de Judo 
Falleció el 26 de enero del 2006 en Barcelona a la edad de 88 años.

Pedro Villaescusa Bonilla
Estudiante de Derecho, partencia al S.E.U.
En Marzo de 1936, el Jefe provincial de Toledo, José Sainz Nothnagel, es desterrado de la provincia, y Villaescusa es nombrado en su lugar.
Muerto en el Alcazar el 20 de septiembre de 1936                     
Se entrega la Medalla de la Vieja Guardia a Julia Bonilla Carrasco, su madre.

Victoriano Zapardiel y Caro
Natural de Fuensalida (Toledo)
Muerto en acto de Servicio, a los 24 años, en Sabadell (Barcelona), el 4 de julio de 1941, Alférez, piloto aviador, defensor del Alcázar, condecorado con la Laureada Colectiva, dos cruces de Guerra, tres Cruces Rojas, Medalla de la Campaña etc. “ABC” 6 de julio de 1941 página 12 y 3 de julio 1942 página 13, en esta última esquela pone fallecido en Prat de Llobregat.

Justino Zapardiel Téllez

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EL ASEDIO
18 - 19 de julio de 1936
Los falangistas que habían sufrido el destrozo de su local, se reunían en el domicilio social de Alianza Popular, sito en la calle Nueva y cuyo presidente Silvano Cirujano les facilitaba el acceso, aprovechaban al mismo tiempo para acudir al Bar que el falangista Francisco Alarcón tenía allí abierto.

Las noticias del Alzamiento en Melilla, corren de boca en boca y el Jefe provincial, Pedro Villaescusa Bonilla, ordena a los afiliados que se concentren en la Plaza Zocodover, en el café y casas de los alrededores. 
A las 23 horas, ocurren graves sucesos entre individuos del Frente Popular y la  Guardia Civil, con heridos y muertos.

Villaescusa, ordena a los camaradas que se dirijan a la Academia,  concentrándose en el laboratorio fotográfico, junto con el capitán de Caballería, Emilio Vega Hidalgo y Jarrín Ciudad(muerto el 23/12/36 en la Casa de Campo de Madrid, al mando de la Bandera “El Alcázar” de la Falange) y otro oficiales.
Declaración del coronel Moscardó
Por la noche del 18 de julio y después de que  la diputada comunista “La Pasionaria” hablara por la radio excitando a las masas a salir a al calle, un numeroso grupo que se había reunido en los locales del Sindicato, ataco al reten de la Guardia Civil que se encontraba de reten en la Plaza de Zocodover, hiriendo a tres guardias “oídos los disparos desde el Alcazar baje con oficiales armado a Zocodover, repeliéndoles la agresión y causándoles dos muertos y varios heridos que quedaron abandonados y enterados que tenían cercados a los elementos de Falange y Unión Popular en el local de estos últimos, ordene que se les liberara, lo que se efectuó, incorporándose todos al Alcázar procediendo a armarlos y encuadrarlos.”                
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“Durante el armisticio un rojo hizo un disparo a una de las ventanas donde estaban asomados unos defensores matando a uno de ellos, de lo que proteste a los que estaban en la calle, que se sumaron a nuestra protesta de que incumplían lo pactado y diciendo sería “algún canalla de los muchos que había, que estaban deseosos de hacer carne” pues se había avisado a todos los puestos, pero que se haría averiguaciones para castigar al autor.”  
Declaración Rafael Díaz Gómez, comandante Guardia Civil, Plana Mayor  
Plaza Zocodover, 4 Guardias Civiles herido. Y cinco muertos y varios heridos entre ellos el padre del comunista Carretero entre los contrarios
Declaración Ángel Delgado Serrano, capitán de la Guardia Civil
Plaza de Zocodover, 5 Guardias heridos. Y cinco muertos y varios heridos entre los contrarios. Los Guardias Civiles, se encontraban de reten en la puerta del Cuartelillo de los Municipales en los soportales de la Plaza.
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20 de julio de 1936
Los falangistas, junto con los oficiales reunidos en la Academia, se trasladan al Alcázar.
21 de julio de 1936
A las siete de la mañana José Moscardó Ituarte, coronel Director Jefe de la Academia de Gimnasia, ordena la declaración del Estado de Guerra en Toledo y su provincia, estableciendo la Comandancia Militar en el Alcázar y concentrando las fuerzas militares, Guardia Civil y paisanos en el mismo.
Los falangistas forman por escuadras, son armados y reciben instrucción de armas y maniobras en el primer sótano, a las órdenes del capitán de Caballería Manuel Serrano Aríz de la Academia (muerto el 23 de julio).



EL SITIO DEL ALCAZAR DE TOLEDO
Este mismo título se dio a un himno compuesto durante el asedio compuesto por el comandante de Infantería,  Alfredo Martínez Leal y la música del maestro, Director de Música de la Academia, José Martín Gil:

                                         Cantemos del Alcázar las glorias de la raza.
                                         Cantemos con orgullo sus rasgos de valor,
                                         a fin de que resurja grandiosa nuestra España   
                                         con plétora de vida y esplendida de honor.
                                                       
                                                        Luchemos con denuedo y
                                                        llenos de vigor
                                                        rompamos el asedio  
                                                        con ímpetu y ardor.

                                         ¡Heroicos militares! ¡Intrépidos paisanos!
                                         Templemos los aceros al rudo pelear.
                                         Juremos no rendirnos, diciendo a los tiranos:
                                         nosotros a la Patria tenemos que salvar.

                                                         Traidores y farsantes
                                                         que negáis la religión
                                                         y albergan vuestros pechos 
                                                         el rencor y la pasión;
                                                         no olvidéis que en la contienda
                                                         se decide el porvenir
                                                         y por eso lucharemos
                                                         ya dispuestos a morir.

                                                         Esas bombas y granadas
                                                         que nos tiran sin cesar
                                                         nunca pueden abatirnos,
                                                         ni tampoco amedrantar.
                                                         La victoria está cercana 
                                                         y precisa combatir,  
                                                         demostrando a los rufianes
                                                         que podemos resistir.
                                 
                        
                                                    ¡Valerosos defensores del Alcázar!
                                                                   ¡Viva España!                                                   

24 de julio de 1936
Isidoro Clamagiraud Jiménez, industrial panadero y miembro activo de Renovación Española, informo al mando, de un deposito de trigo depositado en el Banco de Bilbao, como prenda de unos prestamos. El mismo general Mola, junto con el teniente coronel Pedro Romero Basart, bajaron al Pabellón para estudiar la posibilidad de traerlos al Alcázar. (Ver 3 de agosto)
26 de julio de 1936
Este día sale por vez primera el periódico “El Alcazar”, y en sus 63 números, nos informa de la vida en el asedio, avisos, perdidas, noticias y las ordenes del Mando de Falange en el Alcázar. 
30 de julio de 1936
“A las diecinueve horas, piezas del 7,5 cm. Hostilizan con diez granadas, que baten sin resultado la fachada norte del Alcázar y distribuidor de la cocina. Estas piezas están emplazadas en la Dehesa del Pinedo. La noche con ligero “paqueo” incontestado, transcurre con tranquilidad.
Bajas en este día: un muerto.” (5)
El primer falangista caído en el asedió. Antonio Gálvez Medina
Este mismo día el diario “El Alcázar”anunciaba: “Compramos central eléctrica, incluso de voltaje reducido, y solamente para poner en marcha unos transmisores”
Como otras veces “los falangistas, siempre dispuestos a jugarse la vida, lo mismo en el grupo de maniobra que en las razias inverosímiles. Salieron al Corralillo con el prepósito de enganchar unos cables a los de la energía eléctrica que por allí pasaba. La tentativa fracaso por obra y gracia de una ametralladora enemiga; y cuando por la noche se repitió el intento, los ladridos desaforados de un perro que los rojos habían atado en aquel paraje, alarmaron a los milicianos.”  (6) 
3 de agosto de 1936
Un grave problema empezaron a tener los defensores, en el Alcázar se cobijaban unas mil ochocientas personas, entre combatiente, personal civil, mujeres y niños, el pan hacia días que faltaba, pero la divina providencia una vez más ayudo a la resistencia, ésta vez por mediación de un súbdito francés, nacido en Toledo, de padre francés y madre española, simpatizante y colaborador de los heroicos defensores de Renovación, de profesión panadero, Isidoro Clamagirand, se hizo realidad, conocía la existencia de un deposito de trigo, en sacos de 90 kilos, que se encontraba situado en un almacén propiedad del Banco de Bilbao. Lo puso en conocimiento del mando y este después de efectuar una exploración para verificar el éxito de una expedición de requisa, ordeno que se efectuara y esta se hizo con éxito:     
A las nueve de la noche el comandante de Infantería Luis Araujo Soler, acompañado del maestro Armero Víctor Fuentes González y del maestro herrador Urbano Giménez Giménez, se encargan de hacer los arreglos necesarios en la verja y en el tejado para que se pudieran descolgar los hombres que al mando de los capitanes Miguel Osorio Rivas de la Guardia civil y el capitán Emilio Vela Hidalgo de Caballería, junto un grupo de guardia civiles y falangistas se encargaran de traer los primeros sacos de trigo al Alcázar.
“…en una casa próxima a la explanada del Picadero hay una gran cantidad de trigo de muy buena calidad, propiedad de un Banco de Toledo, por lo que se dispone que el comandante Araujo de servicio aquella noche, haga una requisa con fuerzas de la Guardia civil y Falange, requisa que se hace sin novedad, entrándose veintitrés sacos de noventa kilos de un trigo superior…”  (5)
4 de agosto de 1936
El éxito de la requisa del día anterior, hace que una vez más el comandante Araujo con su equipo, realice una nueva requisa con el botín de 43 sacos.
8 de agosto de 1936
Este día se anuncia el “Proyecto del Reglamento de la Hermandad-Asociación de Defensores del Alcázar de Toledo”
10 de agosto de 1936
“Al oscurecer por completo, salio el capitán Vela con unos cuantos de Falange y Escuela de Gimnasia a requisar plátanos que se sabía había en un almacén de los alrededores, no pudiendo traer ninguno por encontrarse en descomposición.” (5) 
11 de agosto de 1936
“Se hizo una salida a un almacén, con elementos de Falange y Escuela de Gimnasia, del que no se pudo retirar nada por estar ocupado por los extremistas. Por la madrugada se intentó por elementos de Falange y Renovación Española, a las órdenes del capitán Vela. La captura de fluido eléctrico en las proximidades del Carmen, no lográndose por no estar bien hecho el empalme por falta de medios.” (5)
11 de agosto de 1936  
“Se hizo una salida a un almacén, con elementos de Falange y Escuela de Gimnasia, del que no se pudo retirar nada por estar ocupado por los extremistas. Por la madrugada se intento con elementos de Falange y Renovación Española, a las órdenes del capitán Vela, la captura de fluido eléctrico en las proximidades del Carmen, no lográndolo por no estar bien hecho el empalme por falta de medios.” (5)
12 de agosto de 1936
“Al anochecer salieron individuos de Falange a hacer una requisa en las casas de enfrente de la Puerta de Carros, trayendo muy pocos víveres.” (5)
17 de agosto de 1936
“Se practicaron algunos pequeños reconocimientos en el exterior, siempre con éxito y con contados individuos en los que rivalizan falangistas. Soldados y Guardia civil. Ayer hubo uno arriesgadísimo y realizado con felicidad completa por el sargento de la Escuela de Gimnasia, señor Toledo, apoyado por el capitán Vela Hidalgo, teniente Trapiella y sargento Gómez” (13)
“Al oscurecer completamente, se ha hecho, por fuerzas de la Guardia civil, Falange y Escuela, con los capitanes Vela y Ossorio, una salida, requisando treinta sacos de trigo.” (5)
20 de agosto de 1936
“Hoy queremos hacer mención especial de los falangistas que figuran en los puestos de honor en el servicio de armas y al mismo tiempo rindiendo esfuerzos extraordinarios en los servicios más penosos; esta agrupación tiene un puesto de honor en la defensa gloriosa del Alcázar toledano.”                                                                                             
“Nota filarmónica.- Cuantos posean la letra del himno titulado “El Sitio del Alcázar Toledano”deben rectificar la frase que dice “¡Valientes militares!”, puesto que debe decir “¡Heroicos militares!” (13)
23 de agosto de 1936
Ha transcurrido más de un mes del asedio y el periódico “El Alcázar” informa jubiloso la:
“Orden de la Comandancia Militar día 22 de agosto de 1936
En el día de hoy hemos tenido la alegría de que un avión de España haya venido, en vuelo heroico y arriesgado, a solidarizarse y reconocer nuestro esfuerzo por la santa causa de nuestra Patria; esta alegría, a la que ha de sumarse otras más en días sucesivos, exige de nosotros el que contemplemos el porvenir con la seguridad del triunfo; pero éste exige de nosotros el que sepamos que para el logro del mismo necesitamos nuevos y quizás más intensos esfuerzos y que debemos prepararnos para ellos con el mejor ánimo y el mayor espíritu de perseverancia, dispuestos ahora, como siempre, a los mayores sacrificios, e incluso el de nuestras vidas, nunca mejor ofrendadas que el servicio de una futura España ten grande como ansía nuestro deseo.
Así lo espera de todos vosotros quien tiene como el mejor honor de su vida el mandaros en estas horas históricas.
El Coronel Comandante Militar, Moscardó –Rubricado” (13)
Este mismo día los gloriosos defensores supieron los verdaderos colores de la Bandera, al recoger el mensaje del general Franco con la cinta roja y gualda.
27 de Agosto de 1936 
Por primera vez, sobre las ruinas del Alcázar, ondea nuestra Bandera, Roja y Gualda.
28 de agosto de 1936
El jefe provincial, Villaescusa, envía al general Moscardó una petición que decía así:
“Necesitando un instructor militar para nuestras Milicias y deseando que éste nombrado con antelación para acostumbrarnos a su mando, le propongo el capitán de Caballería don Emilio Vega Hidalgo, como conocedor con anterioridad de nuestro espíritu y de nuestros escuadristas” (13)
29 de agosto de 1936
Contestación del coronel Moscardó al jefe provincial de Falange, Pedro Villaescusa:
“Señor Jefe provincial de Falange Española. En contestación a su presente escrito, tengo el gusto de participarle que accedo a que el capitán Vela Hidalgo, por las razones que aduce, sea el instructor de esas Milicias.” (7)
Y en el diario “El Alcázar”
“Noticias.- Ha sido nombrado jefe militar de las organizaciones falangistas de la provincia de Toledo, nuestro querido compañero el capitán Emilio Vela Hidalgo.
“Los elementos de Falange que días pasados verificaron una razia recogieron algunos objetos, entre ellos hilos, que después vendieron a varias señoritas, destinándose el producto de aquélla a engrosar la suscripción para celebrar una fiesta religiosa a la Santísima Virgen del Sagrario.” (13)
Las “razias” de los falangistas
El capitán Pelayo Lozano de los Arcos, Medico de Sanidad Militar y especialista en enfermedades de la piel, que actuó como cirujano, decía “mis hijos” a los defensores que atendía con las cinco Hermanas de la Caridad. 
“Cuando mis hijos se disputaban un garbanzo o un trocito de mulo, nuestros enfermos, gracias a las hermanitas, “gozaban” del siguiente “menú”: sopa, cocido de gallina o pichón-procedentes de las “razzias” que en sus cotidianas salidas efectuaban Falange, con el capitán Vela, y la Guardia civil, con el pobre capitán Ossorio-, y de postre, galletas, pan de higos y vino...”   
De la Entrevista del Teniente coronel de la Guardia Civil, Pedro Romero Basar, en El Norte de Castilla” el 6 de octubre de 1936
31 de agosto de 1936
“Nota: Falange Española de las J.O.N.S. – Jefatura Provincial de Toledo
Orden al jefe de milicias: Se nombra como jefe de escuadra al camarada Alfonso Paredes, en sustitución de Marcelino Cirujano. (8)
Orden a los escuadristas: Queda terminantemente prohibido subir a los pisos superiores del Alcázar sin tener una misión que cumplir; igualmente queda prohibida la caza de “pacos” en cualquier sitio. A no ser por orden expresa y superior de un jefe natural.
El jefe provincial, Pedro Villaescusa.
¡Arriba España!” (13)
1 de septiembre de 1936
“Orden de la Comandancia militar del día 1 de septiembre de 1936
Art. 1. º Como ampliación a mi orden de ayer, se cita como distinguido al falangista Nicolás Hernández por su comportamiento al sofocar el incendio de Pabellones bajo el fuego enemigo.
Art. 2. º...” (13)
4 de septiembre de 1936
Nota del Jefe provincial, Villaescusa:
“Pensando en la defensa del Alcázar por Puerta de Hierro, y necesitando probablemente un puesto para las cuadras incendiadas, la Falange marcha voluntaria a cubrirlo, cara al sol y pensando que seremos los primeros en ver amanecer presidiendo los eternos destinos de la Patria el yugo y las Flechas de nuestros haz,” (9)
5 de septiembre de 1936
“En la orden de la Comandancia Militar aparece ascendido a cabo, por meritos de guerra, un soldado de la Academia por su buen comportamiento en el incendio de los pabellones de la Caridad, bajo el fuego enemigo, y tres distinguidos, un soldado de la Academia, otro del Regimiento de Infantería número 2 y un paisano perteneciente a Falange.” (5)
“Orden de la Comandancia militar del día 5 de septiembre de 1936.
Articulo 2. º Se citan como distinguidos en el día de ayer, con motivo del incendio del edificio Pabellones, a los soldados Pedro Fermosell Díaz, de la Sección de Tropas de la Academia y Enrique Baeza, del Regimiento de Infantería número 2 y al falangista Maximiliano Fink, que demostraron gran valor y serenidad al apagar el incendio bajo el fuego, mostrándose incansables.”  (13)
6 de septiembre de 1936
“Por la noche se salió por la Puerta de Carros a observar el trabajo de la perforadora para concretar su posición y clase de trabajo. Salieron el capitán Vela Hidalgo, el jefe de Falange Villaescusa y el teniente de Ingenieros Barber, como técnico apreciando que el trabajo es de mina, que viene aproximadamente a la altura del pretil de la Cuesta del Alcázar y que para llegar a los cimiento del mismo necesitan, por la clase especial de este trabajo, unos ocho días”  (5)   
7 de septiembre de 1936
“Por la Mañana a las once treinta, unos falangistas hicieron una salida resultando muerto el falangista Maximiliano Fink, quedando su cadáver en sitio muy batido; salió a recogerlo su compañero Godofredo Bravo, que quedó muerto en el cruce de calles y también en sitio batido; un tercero José Canosa, logro retirar el cadáver del primero, y un cuarto, José Ventosa (10), retiro el del segundo quedando el de Fink, para recogerlo de noche, ya que en pleno día era aumentar el numero de bajas. Se distinguió notablemente en estas operaciones el falangista José Conde, que resulto herido. 
Sobre las veintidós salieron los falangistas a retirar el cadáver de Fink, lo que lograron valerosamente en medio de un nutrido fuego enemigo, que tenía gran empeño, no solo en que no se retirara el cadáver, sino en apoderarse de él.
El paqueo durante la noche y madrugada fue bastante intenso por el frente Sur, sitió donde cayeron los de Falange por la mañana.”(5), (11)
Maximiliano Fink, resulto muerto de un tiro en la cabeza en mitad de la Plaza de Capuchinos.
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“Orden de la Comandancia Militar de Toledo, en el Alcázar, para el día 7 de septiembre de 1936
Artículo 2. º En la Compañía de Tropa de esta Academia hay once sacos de trigo, a disposición de las agrupaciones siguiente:
Cuarta Compañía de la Guardia civil, cuatro sacos
...
Falange, un saco.               
...”  (13)
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 Nota del Jefe provincial, Villaescusa
“De la observación realizada por el capitán Vela Hidalgo, el teniente Luis Balber y un servidor de V.S. se desprende claramente la existencia de una mina contra nuestro Alcázar. Siendo la solución más rápida y eficaz el salir y copar el compresor, la Falange pide a ella exclusivamente se le encomiende este servicio, para vengar como su honor exige a los dos falangistas que acaban de caer brazo en alto con salmodia y rito de uniformes,” (10)
La Orden del Día de esa fecha, en su artículo 1º reproduce casi idéntica la nota del Diario del Alcázar y acaba:
“Por la noche, no obstante el decidido empeño del enemigo para impedirlo, fue retirado el cadáver que quedaba. Felicito a Falange Española por su buen comportamiento. Estos hechos revelan el grado de valor, acometividad y espíritu que animan a dicha unidad, que alcanza también a los demás, y que son garantías del éxito absoluto en los momentos que haya que emplearlos a fondo.” (13) 

8 de septiembre de 1936
Falange Española de las J.O.N.S.- Jefatura provincial de Toledo
Por su heroico comportamiento al intentar retirar el cadáver de su camarada Maximiliano Fink, se le concede la Palma de Plata al camarada Godofredo Bravo (g.e.p.d.)
Quedan propuestos al jefe nacional del movimiento, para igual honor, los camaradas José Canosa, José Berzosa (11), José Conde, Antonio Mª Iraola (sic), Feliciano González, Ramón Astarloa (11) y José Mª Oliveros. (12)
Igualmente queda propuesto (sí sus superiores jerárquicos se lo permiten) para Aspa Blanca el teniente de Artillería Eduardo Ríos.
Camarada: Maximiliano Fink: ¡Presente!
Camarada: Godofredo Bravo: ¡Presente! (15)
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“Uno de los falangistas del Alcázar lo relataría más tarde, tal y como lo transcribimos:
Recuerdo ese día, y creo que hasta el último instante de mi vida permanecerán todos los momentos frescos e intactos en mi; durante la noche había pasado sobre lo que ya empezaba a ser ruinas gloriosas, una tempestuosa que dejando caer un corto aguacero, alivió el calor de un estío que parecía no tener fin. 
La mañana apareció despejada y toda la vega baja del Tajo, relucía con esa fuerza que la naturaleza opone a las circunstancias más adversas. Hasta nosotros llegó el aliento de su vida inextinguible. La mina objeto de nuestras mayores preocupaciones nos reclamaba con urgencia el esfuerzo para localizarla.
Y para cumplir ese servicio, nos presentamos voluntariamente los falangistas del Alcázar con nuestro jefe a la cabeza. Yo vi con pena como salía un reducido grupo hacia la misión encomendada. Desde primera hora las baterías del 15’5 cms. Habían roto un fuego rabioso contra  nuestras posiciones.
El punto por donde se iba a llevar a cabo la salida no estaba bajo la acción de esas baterías, pero ofrecía un peligro mayor, puesto que el emplazamiento de las ametralladoras podía barrerles en un momento, si su salida no se llevaba a cabo con el mayor sigilo.
-Suerte-le dije a Fink, momentos antes de salir por la llamada Puerta de Carros.
-¡Arriba España! –me respondió.
Y después sólo una sombra. Una sombra alargada que se fundía con el ángulo del Paredón por donde trataba de avanzar cautelosamente. Las baterías seguían disparando, pero más espaciadamente. Nadie de los que estábamos pendientes de la arriesgada salida oíamos otro ruido que no fuera el golpear del corazón de nuestro pecho. 
-Preferiría estar allí –dijo a mi lado José Conde, señalando el lugar por donde se arrastraban nuestros compañeros-. Todos pensábamos igual, porque en esas horas asombrosas todo nuestro deseo se cristalizaba en un esfuerzo del que están excluidas muchas ideas que sólo en esa situación son posibles conocer.
Los segundos pasaban como siglos, y parecía haber transcurrido una eternidad angustiosa, cuando Fink, cayo atravesado por una ráfaga que repitió brutalmente sobre su cuerpo, como si tuvieran temor de que en gran número de disparos se hubiera errado el tiro.
Nuestro ímpetu y el coraje de la propia impotencia dieron fuerza a un movimiento que solo con la voz autoritaria del jefe, pudo dominarse:
-¡Quietos todos! ¡Que nadie se mueva! ¡Ya habrá tiempo para vengar su muerte! Era el único medio de dominar aquél momento en el cual hubiéramos hallado una muerte sin provecho para la causa que estábamos defendiendo.
Uno de nuestros camaradas, Bravo -¡que bien le caía el nombre! – incapaz de contenerse, desobedeciendo lo ordenado salió en busca del cuerpo del amigo querido. 
-¡No puedo dejarle! –grito exaltado antes de llegar al lugar en donde Fink había caído, Bravo acribillado por los disparos de las ametralladoras, rendía su tributo al valor y al compañerismo.      
Después de esto, nadie acato la voz de la razón y de la disciplina tan rigurosamente observada por nosotros. Dos camaradas más habían salido en busca del cuerpo desangrado de FinkBravo. Fue necesario imponer la autoridad bajo amenaza de castigo. Y es que ninguno podíamos consentir que aquellos cuerpos que nos fueran arrebatados para ser objeto de burdas propagandas, para negarles la tierra gloriosa de nuestro Alcázar tan merecida, y para poder velar sus cuerpos con los cantos de nuestra guerra y las oraciones de nuestra Fe.
Por la noche les rescatamos. Conde animosamente dirigió la arriesgada salida. El fuego era intenso, pues a todo trance quería el enemigo impedir que rescatásemos los cuerpos sin vida que podían ser trofeo de mentidas victorias.
Recuerdo las horas ardientes y dolorosas que precedieron  al sencillo acto de sepultar sus cuerpos. Rivera –uno de los más jóvenes defensores, que poseía una arraigada religiosidad- rezó el oficio de difuntos, y nos dio con las palabras de Jesús, un consuelo positivo y profundo:
“El grano de trigo que se empeña en sobrevivir, queda estéril mientras que el enterrado y muerto asegura mucho fruto.”
La muerte no solo era servició, sino plenitud de destino, sublimación de sacrificio…
Nuestro camarada poeta dio fin al más hermoso de sus poemas:

Todo parece que está
metido dentro del sueño.                                              
Hay no sé qué en el aire                                               
que trae no sé que recuerdos                                                 
Bajo la luna doliente                                                
de la vega de Toledo                                             
por la orilla del Tajo,
traen al camarada muerto.                                                
Cuatro camisas azules
le llevan al cementerio…Álamos y campanarios
silban alto, doblan lento…
Músicas y voces hacen
de cada senda un lamento…          

“La Defensa del Alcázar de Toledo”  de José María Barranco Gil, Ediciones Rodegar, Barcelona 1965, páginas 138-140 (No consta el nombre del autor del relato) 
La muerte de estos bravos camaradas, hace que se entregue por Pedro Villaescusa una nota este mismo día al coronel Moscardó:
“Siendo la solución más rápida y eficaz salir y copar el compresor, la Falange pide que a ella exclusivamente se le encomiende el servicio, para vengar como su honor exige a los falangistas que acaban de caer”
“La rebelión de los estudiantes” David Jato Miranda, Edición 1953 página 250.
10 de septiembre de 1936
Nota en el diario el día 10
“Entre los muchos detalles que prueban cómo la Providencia está de nuestra parte, hay dos significadísimas en el día de ayer: uno, el haber caído una bomba de avión de las de 50 kilogramos en el alojamiento de la Falange, sin haber hecho explosión, habiéndose roto la bomba y esparcida la carga;...” (15)
11 de septiembre de 1936
A las cuatro de la mañana y dirigida por el comandante Araujo se efectuó una salida con fuerzas de Falange, Escuela Academia y Guardia Civil, para tratar de encontrar la boca de la mina. Objetivo que no se pudo lograr por haberse fortificado y ocupar todas las casas de los alrededores.
A las seis y cinco rompe el fuego las piezas del 15,5 y las del 7,5, batiendo toda la compañía y tropa, y causando grandes desperfectos en el Picadero y comedor de alumnos. A las veinte y treinta, después de una horas de calma, impuestas por la visita del canónigo señor Vázquez Camarasa, se reanuda el fuego de fusilería y petardos en dirección al zig-zag y Puerta de Carros, producida por el enemigo ante la alarma de una salida que creyó nuestra; el resto de la noche sin novedad.” (5)
Las bajas de este día fueron un muerto, el falangista Nicolás Hernández Rodríguez y seis heridos
Este día esta marcado por la visita del canónigo de Madrid José Vázquez Camarasa, a los defensores del Alcázar. Una visita corta programada por tres horas en las cuales dice la Santa Misa, bautiza a dos, dio la absolución general y la comunión a los enfermos y heridos y acordado el alto el fuego y cese de hostilidades entre las dos partes, eso, hace que muchos de los defensores se dejen ver entre los restos de las ventanas y balcones del edificio, esta tregua es aprovechada por algunos milicianos que conversaban con nuestros oficiales y “En esto, un disparo enemigo viene a burlar el pacto convenido. A una de las ventanas altas se había asomado el falangista. Nicolás Hernández valiente como tantos. Quería respirar el aire con libertad y contemplar a poca distancia la casa donde estaban sus padres... Una bala traicionera rompió aquella vida.” (6)
12 de septiembre de 1936
La Orden de este día cita como muy distinguidos a los falangistas Fermín Romaña y José Quero (Fermín Romaña partencia a la agrupación de Acción Popular) (16) 
13 de septiembre de 1936
“Con ocasión de un pequeño incendio en  la Sala de Dibujo, los alumnos y los falangistas y otros elementos dieron la nota de serenidad y valor de extinguirlo trabajando sobre el terreno que estaba constantemente batido por el 15,5 c, Durante la estancia en esta zona peligrosísima, hicieron sobre ellos tres disparos, y la Providencia, una vez más, premió el valor de estos bravos sin que estallaran los proyectiles.” (15)
15 de septiembre de 1936
“Empezó la artillería de 15,5 cm. A disparar a las seis y cuarenta y cinco horas y con ritmo lento lanzaron hasta las diez y cuarenta y cinco veinte granadas, que ocasionaron grandes desperfectos en la fachada sur, bastante estropeada por los disparos.
La observación acusa un camión que lleva a remolque una pieza al parecer de calibre mediano, que va por la carretera de Covisa a Arges.
Los ruidos subterráneos se perciben perfectamente y el trabajo de la mina es normal, oyéndose periódicamente las explosiones. A las doce cincuenta, y desde el campamento de los Alijares, donde ha sido emplazada la pieza que acuso la observación y que es del calibre de 15,5, rompe el fuego contra la fachada este y con preferencia sobre el Paso Curvo y sobre la escalera por su puerta de acceso; duro el fuego hasta las dieciocho, en que ya no actúo la artillería desde ninguno de los dos emplazamientos.
La tarde y la noche han sido intensas en “paqueo” y lanzamiento de petardos sobre la avanzadilla de Puerta de Hierro. Se siguen oyendo explosiones de la mina con regularidad.
Bajas de este día: cinco muertos y cuatro heridos” (5)
Entre los muertos los falangistas: Julián Gómez Rojas José Quero Samos 
“De interés,- El autor de la letra de “El Sitio del Alcázar Toledano” nos ruega indiquemos que ha sido modificada una estrofa, que dirá así:
Esas bombas y granadas
que nos tiran sin cesar
nunca pueden abatirnos
ni tampoco amedrantar.” (15)     
16 de septiembre de 1936
“Perdidas: una cartera con documentación, una agenda, una pluma estilográfica, unas gafas negras y un cinto todo propiedad del falangista José Canosa.” (15)
18 de septiembre de 1936
Se sabía que los trabajos en la mina que había emprendido el enemigo en la primera quincena de agosto, se habían acabado, por lo cual se habían tomado ya las precauciones necesarias para que sus efectos en caso de explosión fueran los menos. A las 6,15 horas, y después de un intenso cañoneo, hace explosión la mina y la previsiones que había tomado el teniente de Ingenieros Luis Barber Grandova se cumplen con solo un mínimo de bajas, entre ellas, la muy sensible por su valor y conocimientos, el cabo de la Guardia Civil, Cayetano Rodríguez Caridad, que habiendo sido minero, se encontraba en el momento de la explosión, en misión de escucha. 
El enemigo había preparado un dispositivo con más de tres mil hombres para atacar el Alcázar, una vez ocurrida la explosión, y esperando encontrar un mínimo de resistencia, se encuentra, con una defensa vigorosa y organizada. Pero un así, aprovechado la ventaja del momento de la explosión, ocupa la sala de encima del Museo Romero Ortiz, que había sido abandonada en previsión de la explosión y coloca una bandera roja del Radio Comunista de Toledo, con esa posición ventajosa un grupo de Guardias de Asalto enemigas, empleando bombas de mano dominan la situación causando gran número de bajas en los defensores. Situación critica y el teniente Benito Gómez Oliveros (Farmacia Militar d decide el contra ataque, se le unen rápidamente, el teniente Castro Serrano (17), el falangista Carlos de Espejo Saavedra Anguita y otro más, las escaleras de mano, único medio de subir, están todas rotas, se empalman de cualquier manera y a cuerpo descubierto con solo el armamento de mano,  pistola y machete se desaloja al enemigo
“Día duro, a prueba del animo de estas tropas que tienen dentro de sí el espíritu y la representación de esta sagrada joya, que si cuando estaba enhiesta era exponente de nuestra grandeza no superada de los siglos pretéritos, en adelante sus santas ruinas, y por el esfuerzo de estos lectores de este periodiquillo, será señal inequívoca de que España entra en etapa que está a la altura de aquéllos. La sangre tan generosamente vertida en el rechazo de los asaltos que han seguido y que tan valientemente ha hecho fracasar, será semilla fructífera de un porvenir gloriosísimo. Imposible dar indicación de los que se han distinguido; todas las fuerzas, todas, militares y civiles, sin olvidar a estas mujercitas ni una sola baja entre ellas, que es nuestra mayor satisfacción- que, en el sentir a España y a sus tradiciones, no ceden a los propios hombres.”   (15)
 “A las 6´31, cuando llevaban disparadas 86 granadas, se oye una detonación más fuerte, seguida de muchísimo humo negro que invade todos los locales y hace creer a todo el mundo ha sido un cañonazo en sus inmediaciones; se comprueba acto seguido ha sido la explosión de dos minas, que han derrumbado el torreón SO. Y casi toda la fachada O., más todas las casas de los frentes O. y S. en su mitad derecha.
Inmediatamente a esto un tiroteo un tiroteo intensísimo en todos los frentes, en especial N. y O. nos anuncian el asalto que es rechazado con gran espíritu por todas las fuerzas sin distinción. A las trece horas se puede considerar que el ataque ha fracasado, aunque el tiroteo sigue intenso en los frentes NO. y S.
El enemigo, por los escombros del torreón NO. y procedentes del Zig-Zag, coronaron éste y allí se hicieron fuertes, lanzando granadas de mano por el techo de las galerías y habitaciones del frente O.; costó gran trabajo ocupar las ruinas por encontrarse todas las escaleras obstruidas y rotas, y con las escaleras de mano empalmadas y escaleras marinas, se pudo ocupar esa parte, la más peligrosa, cogiendo al enemigo una bandera que tenía para ponerla en su creencia en la victoria.” (5)  
Relato del general Moscardó pocos días antes de morir
“En aquel momento tan critico y definitivo para el Alcázar solo hombres, con absoluto desprecio de sus vidas, podían resolverlo. Al oír mi voz surge como una centella un teniente de Infantería; está en los huesos, pero en sus ojos que echan lumbre, se adivina el arrojo para realizar lo mandado.
Con la actitud pide ayuda a los compañeros más jóvenes y se le une un teniente de intendencia y después otros dos hombres; con gran desprecio de sus vidas, y dándose clara cuenta de lo critico del momento, a toda prisa buscan y empalman escaleras de mano que apoyan en la fachada del patio, y a pesar de la depauperación creciente por falta de alimentos y exceso de ejercicios, sin más armas que la pistola individual, trepan por las escaleras, con tal bravura y arrojo que logran ahuyentar al enemigo y quitar la bandera tan estratégicamente situada. Esta bandera pertenecía a Radio comunista de Toledo y se conserva en el museo del Alcázar.” (20)
El enemigo ocupaba la parte superior del Museo Romero Ortiz, situado en el lienzo de las muralla del Oeste, y desde esta situación dominaba el patio central del Alcázar y a pesar de la fuerte resistencia “...éstos, en número de veintitantos, seguían haciéndose fuertes encima del Museo Romero Ortiz e inmovilizando todos los esfuerzos de los defensores. Además, el enemigo había colocado una gran bandera roja de Radio Comunista de Toledo sobre lo más alto de la fachada principal: esto aumentaba la moral marxista y podía contribuir a deprimir a los nacionales. El teniente Gómez Oliveros decidió un golpe de audacia en que se iba a jugar el todo por el todo: la ocupación del piso y la destrucción de la bandera.
Empezó por dirigir sus tiros contra los ocupantes, con tan acertada puntería, que en un momento les produjo ocho bajas, y dejando allí mismo un puesto que continuamente hostilizaba a los enemigos, se dirigió al asalto de la posición con el teniente Castro Serrano (24), el falangista Espejo y otro más. Empalmaron tres escaleras de mano, y salvando el paso descubierto del patio hacia donde tantas bombas tiraban los rojos, treparon con decisión y en menos que se cuenta quedo despejada de rojos la sala.
Seguidamente el teniente Gómez Oliveros, entre una lluvia de balas, arranco la bandera comunista...” (6)   
El falangista era, Carlos de Espejo Saavedra Anguita   
19 de septiembre de 1936
“El total de granadas disparadas por la artillería fue de 88, que causaron grandes destrozos en la fachada E., en el comedor y distribuidor y lavaderos, cuya guarnición, por lo duro y peligroso de este puesto, es relevada por 30 hombres pertenecientes a la Escuela de Gimnasia, Falange y Guardia Civil, a las ordenes del comandante Llorente, jefe de aquel sector.
Por la tarde, a las trece y a las dieciséis, hubo por el enemigo dos intentos de asalto por el Zig-Zag y Puerta de Hierro, saliendo inmediatamente fuerzas de Falange, Escuela y Guardia civil, a las ordenes del comandante Méndez, de Artillería, que hacen un reconocimiento por estos sitios, poniéndose al habla con los de Puerta de Hierro y cogiéndole al enemigo un fusil, granadas de mano y una bandera roja.” (5)
Este día hay cuatro muertos, entre ellos el falangista Antonio de Yraola Palomeque y 33 heridos
20 de septiembre de 1936
“A las cero horas y treinta minutos, rompen el fuego las piezas de 15,5 cms. De ambos emplazamientos, batiendo las fachadas este y oeste por el interior del patio, disparando hasta las cinco treinta ciento cincuenta proyectiles. Desde esta hora sigue el fuego con ritmo más lento, batiendo únicamente la de los Alijares el torreón sudoeste, único que queda, fachada de este, y en ella con más tenacidad la puerta de acceso de la piscina, la explanada por donde se efectúan todas las salidas.” (5)  
Entre los heroicos falangistas que acompañaba  a Pedro Villaescusa en esta arriesgada misión y que encontraron allí la muerte, se encontraban Marcelino Peces Escobar y Luis Figueroa de la Torre. El continuo martilleo de los cañonazos del enemigo, no tardo en cubrirlos de escombros y hasta dos días después no se pudo retirar los cadáveres de Peces y Figueroa, quedando sepultado él de Villaescusa, hasta febrero de 1937.    
En el terrible combate desarrollado durante todo el día 20, quizás el más fuerte de todo el asedio, entre las muchas bajas habidas, 10 muertos y 59 heridos, se encontraba el heroico teniente Juan López Montenegro, perteneciente al regimiento del 12 Ligero de Logroño, que por encontrarse en Toledo se unió a los defensores. Fue herido mortalmente en la cabeza, y sin perder el conocimiento al regresar al parapeto volvía  cantando el “Cara al Sol".                                                       
“Dentro de los muros de la histórica fortaleza había más de un centenar de falangistas, Allí estaban los perseguidos y acorralados como rabiosos canes. Aquellos que fueron falangistas cuando al serlo equivalía a una sentencia de muerte; los antiguos; los de la hora de la persecución y el peligro; los que llevaban grabados en la carne el trágico garabato de los puñales y la cicatrices de las balas. Entre este puñado de valientes encuentra el jefe provincial de Falange, Pedro Villaescusa.
Pedro Villaescusa fue en vida el primero en la hora del peligro. Cuando el hierro y el fuego caen sobre el Alcázar como una lluvia maldita, Pedro Villaescusa, al frente de sus hombres, con el recto y severo espíritu de un autentico falangista, no esquiva en ningún momento el peligro y en mil ocasiones se ofrece voluntario para misiones difíciles, más de dioses que de hombres. Ahí va la última:
Los defensores del Alcázar por orden del mando, tienen que abandonar los pabellones. Inmediatamente el enemigo ocupo las posiciones abandonadas. Fue preciso arrojarlos del pasaje llamado “Zig-Zag”, por conveniencias estratégicas.
- Voluntarios para ese servicio.
Pedro Villaescusa dio un paso al frente. Con él un pequeño grupo de compañeros. La artillería enemiga cubre con su fuego el terreno que es necesario recorrer. Cuando Villaescusa al frente de sus camaradas, se dirige al lugar citado. Dos granadas estallan. Una le priva la vida y le sepulta. Desde entonces, Villaescusaes un lucero más en la constelación de los héroes. Pasaron tres días. Otra granada lo desentierra.
Pedro Villaescusa: ¡Presente!  
El Pueblo Gallego” 14 de octubre de 1936página, entrevista a José Muñoz de la Torre (6)      
24 de septiembre de 1936
Orden de la Comandancia militar de Toledo, en el Alcazar, para el día 24 de septiembre de 1936.
... 
Art. 4º Se citan en la orden de este día, por su excelente comportamiento al rechazar violentamente y con valentía los ataques enemigos efectuados los días 18, 22 y 23, al personal que a continuación se relaciona.
... 
Muy distinguidos 23 de septiembre de 1936 Falange: Marciano Cirujano (8), Mariano Mindes (21), Feliciano González, José Luis G. Ortiz (22), Agustín R. Morcillo y Julio Martín Pintado.
...” (15)
26 de septiembre de 1936
Los trimotores de bombardeo nacionales, en sus incursiones de bombardeo en los alrededores del Alcázar, sufren hoy, la perdida de un aparato, en este caso un Junkers 52, perteneciente a la 2ª Escuadrilla número22-64 derribado por los cazas gubernamentales:
“Se ha visto por nuestra observación cómo un avión caza enemigo a batido un trimotor de bombardeo nuestro, arrojándose con paracaídas los cuatro tripulantes, no viéndose el sitió en que hayan podido caer.” (5)
El teniente de Artillería y piloto de avión abatido era Eustaquio Ruiz de Alda Miqueleiz, hermano de Julio Ruiz de Alda. El periodista norteamericano Knickerboker que escribe en “L´Intransigeant” pública el día 30 de septiembre el relato del derribo:
He sido personalmente testigo de un terrible combate entre un gran aparato de bombardeo rebelde y cinco aviones de caza gubernamentales. El bombardero, que distinguía con toda precisión, gracias mis gemelos, volaba sobre las posiciones ocupadas por los rojos. Bruscamente, cinco aparatos de caza gubernamental, capaces de volar a más de 400 kilómetros por hora, que estaban patrullando a gran altura, se precipitaron sobre él, persiguiéndolo entre las ráfagas ininterrumpidas de sus ametralladoras. El vertiginoso ataque no duró más de algunos segundos, durante los cuales el bombardeo debió recibir varios centenares de proyectiles. Fue a estrellarse más allá de sus líneas. Lo perdí de vista, pero casi al mismo tiempo, un penacho de humo que se elevaba me indico que se había incendiado al tocar tierra. Sobre él, en el aire se desplegaban tres paracaídas: los de los tripulantes de avión caído.
Y entonces se produjo un hecho monstruoso en los anales de la guerra aérea: uno de los aviones de caza gubernamentales abrió el fuego contra los hombres que descendían lentamente en paracaídas. ¿Hizo blanco? Lo ignoro. Es bien difícil distinguir si el cuerpo pendiente de las cuerdas de seda de un paracaídas de seda es un cadáver o un ser vivo.”
Curiosamente otro de los tripulantes era el sargento, Cesar Ledesma Ramos, hermano de Ramiro Ledesma y el resto de la tripulación eran el alférez Jenaro Lucas Martínez, los sargentos Quintín Segovia Martínez, Joaquín Sanjuán Góngora y el cabo Antonio Nieto González, todos resultaron muertos excepto el sargento Sanjuán que quedo prisionero (23)  
27 de septiembre de 1936
“El recuerdo más impresionante es el de la liberación. Oímos un cornetín que tocaba “legionarios a luchar, legionarios a morir” El entonces comandante Villalba nos recomendó precaución pues podría ser una trampa, pero ya nadie nos contenía y saltamos de los parapetos para abrazar a nuestros liberadores.”
Recuerdos de Manuel Arija Valenzuela, “ABC” 29 de septiembre de 1986 página 20.
28 de septiembre de 1936
“Por primera vez y para siempre-desde el nefasto 14 de abril de 1931-se clavaba los colores de la Patria en la cumbre del heroísmo español. A su lado y como símbolo de la compenetración de los paisanos armados con los militares invictos, se coloco la bandera de Falange.” (6)
Los Legionarios y Regulares que habían entrado por la tarde noche del día 27 en el Alcázar se preparan para salir: “...las seis se abrió la Puerta de Capuchinos y penetro la luz en el sótano. Los legionarios de las secciones Prat y Pacheco formaron en la plazoleta con sus ametralladoras y bombas de mano. Con ellos, los Regulares. Todos con los cuchillos relucientes, y con la misma despreocupación que si fuera un paseo militar, con un aire tan marcial que sorprendió a los mismos defensores del Alcázar.
Formaron igualmente dos secciones de tropa. Iban de guías elementos de la Falange, guardias de Seguridad y guardias civiles conocedores del terreno y del personal de Toledo...” (6)
HIMNO DEL SITIO DEL ALCÁZAR DE TOLEDO
Letra compuesta por el comandante Alfredo Martínez Leal (Que se encontraba en situación de retirado) y por el Director de la Banda de la Academia José Martín Gil.


Cantemos del Alcázar las glorias de la Raza.


Cantemos con orgullo sus rasgos de valor,

a fin de que resurja grandiosa nuestra España

con plétora de vida y esplendida de honor.

Luchemos con denuedo

y llenos de vigor,

rompamos el asedio

con ímpetu y ardor.

¡Heroicos militares! ¡Intrépidos paisanos!
Templemos los aceros al rudo pelear.
Juremos no rendirnos, diciendo a los tiranos,
nosotros a la Patria tenemos que salvar.
Traidores y farsantes
que negáis la Religión 


y albergan vuestros pechos


el rencor y la pasión;

no olvidéis que en la contienda

se decide el porvenir,

y por eso lucharemos 
ya dispuestos a morir.
Esas bombas y granadas

que nos tiran sin cesar, 
nunca pueden abatirnos,
ni tampoco amedrentar.

La victoria está cercana

y precisa combatir,

demostrando a los rufianes

que podemos resistir.
¡Valerosos defensores del Alcázar!
¡¡VIVA ESPAÑA!!"

HONOR Y GLORIA A LOS MUERTOS A CONSECUENCIA DEL ASEDIO

"Durante el asedio fallecieron 96 defensores a consecuencia de las heridas sufridas y durante los tres meses siguientes 14 más que se encontraban convalecientes cuando fueron liberados. A estos hay que sumar que fallecieron victimas de enfermedad por muerte natural 11 más, haciendo un total de 121muertos."
¡¡CAÍDOS POR DIOS Y POR ESPAÑA!! ¡¡PRESENTES!!

Recopilación de Ricardo Fernández Coll "Richi"

1 comentario:

  1. Un muy buen artículo, y una magnifica fotografía la que lo encabeza (gentileza de la Hermandad Nacional de Banderas de Falange Española)

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