Siete riesgos que se ciernen sobre la economía

Son muchas las amenazas para romper la tendencia de crecimiento, desde la guerra comercial global, la pérdida de empuje de la UE o el Brexit.

Los grandes organismos internacionales, como la Comisión Europea o la OCDE dan la voz de alerta: la economía española se está ralentizando. A esto se une una serie de riesgos que sobrevuelan en el horizonte, tales como la tensión comercial que está desatando Estados Unidos, el endurecimiento de la política monetaria, la pérdida de dinamismo de la Unión Europea, el Brexit, la ralentización del turismo, la debilidad del nuevo Gobiernoo la inestabilidad política que impera en Cataluña. Todo ello puede provocar que la senda ya prevista de suave desaceleración se intensifique.

1. Tregua, pero no paz, en la guerra comercial
Trump ha aparcado los aranceles a los automóviles europeos y la UE ha tratado de suavizar las tensiones elevando las compras de productos estadounidenses, pero la espada de Damocles del proteccionismo entre ambas potencias no se ha llegado a apartar. Además, la creciente guerra comercial de EEUU con otros países podría debilitar el comercio global, dañando tanto las exportaciones españolas como las inversiones. 

2. La Unión Europea pierde dinamismo económico
La UE se ha ralentizado en el primer semestre del año, y tanto las previsiones de la Comisión Europea como las del Fondo Monetario Internacional o los datos adelantados de Markit anticipan que el frenazo se mantendrá también en los próximos meses e incluso años. Todo ello puede mermar el crecimiento de las exportaciones españolas, que en el primer trimestre apenas se incrementaron un 1,8% anual.

3. Un Brexit duro podría dar la puntilla a Europa
Las negociaciones entre Londres y Bruselas están siendo duras tanto entre ambos Ejecutivos como, particularmente, dentro del Gabinete de Theresa May, que no quiere parecer demasiado débil ante los 'Brexiters' más radicales. Sin embargo, el FMI alerta de que en caso de un Brexit duro "no habrá ganadores", sino que todos los países saldrían perdiendo. Esto costaría entre un 0,8% y el 1,5% del PIB europeo para 2030.

4. El fin de la compra de bonos golpeará la deuda española
El final de la compra de bonos, proyectado para el final de este año, supondrá un reto para las finanzas públicas españolas, que están entre las más endeudadas de Europa. El cierre del grifo por parte del Banco Central Europeo encarecerá la financiación de la deuda española (en el 98,8% del PIB), lo que complicará el ajuste presupuestario que hasta ahora había venido apoyado por la rebaja del coste de los intereses.

5. Los 'turistas prestados' vuelven a Egipto y Turquía
España se ha beneficiado en los años anteriores por la fuga de turistas de otros destinos del Mediterráneo. Sin embargo, la situación está mejorando en Egipto y Turquía, lo que implica que los 'turistas prestados' vuelven a estos países. Aunque el sector sigue creciendo y España puede registrar un nuevo récord de turistas este año, el número de visitantes y los ingresos se han ralentizado durante el primer semestre del año.

6. La subida del petróleo lastrará el PIB y el empleo
El precio del petróleo se sitúa en 64 euros por barril, debido a un encarecimiento del crudo y a una apreciación del dólar. Esta cifra supera los límites marcados por el anterior Gobierno en el Programa de Estabilidad presentado en abril, lo que significa que puede impactar en la economía. Si la subida se mantiene a lo largo del año, el PIB apenas crecerá un 2%, en lugar del 2,7% proyectado, y se dejarán de crear 156.000 puestos de trabajo.

7. Inestabilidad política nacional y catalana
El Ejecutivo admitió la semana pasada que "nadie va a resistir más de lo razonable" en el poder, en alusión a la convocatoria de elecciones anticipadas. La debilidad del Ejecutivo, que apenas cuenta con 84 diputados y ha perdido el margen presupuestario ganado en Bruselas se acrecienta por la renovada tensión con el PDeCAT, que quiene poner precio a su apoyo y podría convocar elecciones en Cataluña para otoño.

Alerta: peores indicadores
La actividad nacional ha comenzado el año con buen ritmo, con un crecimiento del 0,7% entre enero y marzo, y los datos publicados hasta la fecha apuntan a que puede repetir esta misma cifra en el segundo trimestre del año. Sin embargo, los indicadores adelantados de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos son negativos y apuntan a una ralentización en los próximos meses, dado que el país ha perdido recientemente la frontera de los 100 puntos, que marca la diferencia entre mejoría y empeoramiento económico hasta situarse en 99,6 puntos, por debajo de la media.
Y también los datos de actividad del Índice de Gestores de Compras (PMI por sus siglas en inglés) de Markit apuntan a un deterioro del PIB, ya que tanto la actividad industrial como la de servicios han notado una caída en la entrada de pedidos.

Con información de Expansión

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