Es la nación, idiotas - ALCÁZAR


Es la nación, idiotas

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Como ha sucedido en reiteradas ocasiones en nuestra reciente historia ha tenido que ser una voz venida de la izquierda la que ha puesto el dedo en la llaga: “Antes de que se rompa España se van a romper los partidos, y también el PSOE, que coadyuven a que se rompa el país”. Tales han sido las palabras de Emiliano García Page, Presidente de Castilla La Mancha.

Son muchos los políticos profesionales y los partidos parlamentarios y extra parlamentarios que , todavía a estas fechas de diciembre, siguen sin ser conscientes del dique que se ha roto y la espita de agua que amenaza tsunami en todo el escenario nacional.

Más de uno quiere pensar que lo sucedido en Andalucía no rebasará los márgenes de esa comunidad autónoma. Otros se reafirman en que ese partido que ha irrumpido “no pasará” y muchos lo declaran inconstitucional desde su propia defensa de una forma de Estado o de existencia que va contra la misma Constitución de la que cobran y viven varias veces mejor que en cualquier empleo que hubieran podido conseguir en su vida privada.

En el otro margen, se lanzan toda serie de anatemas contra el partido recién irrumpido tratando a sus nuevos militantes de “traidores”, “sionistas”, se les acusa de apropiación de ideas, discursos y lemas. Lo cierto es que, esos mismos partidos o movimientos con esas ideas que dicen ahora se las han “robado” han sido manifiestamente incapaces de hacerlas llegar al Pueblo y que éste les siga en número suficiente para alcanzar visibilidad y capacidad de emulación.

Ha sido este nuevo partido el que con un relato donde la épica tiene un lugar, donde las tradiciones rurales y culturales son defendidas y donde la sensación de que las fronteras serán seguras, el que ha cabalgado hasta la muralla y la ha atravesado llegando hasta el corazón de un sistema de reparto de poder y prebendas que parecía inexpugnable. Pero, por encima de todo ello, ha hecho latir el orgullo, el sentimiento y la vitalidad de afirmarse como españoles a los que se han acercado a escucharles.

Quien quiera tranquilizarse afirmando que estamos ante la repetición de patrones partidistas idénticos a los ya presenciados en la II Republica se equivoca. Quien pretenda dejar su conciencia o voluntad inmóvil porque solo quiera ver en ese nuevo movimiento una revuelta conservadora sin más proyección social o transversalidad, ya se ha equivocado.

En la Politica del siglo XXI, donde la globalización y las identidades nacionales se han diluido a fuerza de presencias multinacionales, han despertado en Europa movimientos que reclaman ese sentimiento de reapropiación de la identidad y capacidad de auto gobernar el destino histórico. Está siendo desigual y no en todas las naciones discurre bajo el mismo patrón. No es lo mismo Siryza que Jobbick; ni el movimiento 5 estrellas que Podemos; el Frente Nacional de Marine con el UKIP.

El caso particular de España, tardío por el vació que suponía no tener una voz análoga a esa protesta en clave nacional contra el secuestro de Soberanías y el alejamiento de una clase política instalada dentro de unas murallas donde el pueblo queda muy alejado, ha arrojado unas claves que parecen recordar a la trayectoria de la AfD alemana pero que, todavía, por la inmadurez de su presencia publica está por vislumbrar como será su acción en comunidades clave o en sede nacional.

Lo que sí es diáfano es la ocupación de un espacio político que no puede ser pisado por otras fuerzas porque es excluyente. Y eso lo saben todos los que han abandonado su silencio, su inactividad o su participación en otras fuerzas minoritarias sin posibilidad alguna ya de ser opción para el pueblo español.

Cuando la Nación ha sido atacada por fuerzas secesionistas (a las que la propia Constitución les ha dado opción de tratarse de igual a igual con fuerzas leales a España) y lo han hecho con acceso a subvención y caudales públicos, la indignación ha ido creciendo hasta alcanzar ese punto de no retorno que tuvo su momento culmen en 2017 con la llamada “Revolución de los Balcones” tras el golpe felizmente detenido por el Discurso del Rey y una suspensión light de la autonomía catalana.

Nadie como este nuevo movimiento político ha galvanizado esa emoción del llamamiento para la defensa y ahora para la reconquista.

En una Nación que se vio amenazada, traicionada por fuerzas internas desleales, invadida y desmembrada, el sentimiento de “Reconquista” sigue vivo aunque hayan pasado siglos y siglos tras aquella galopada que arranca en Covadonga y culmina, tras pasar por las Navas de Tolosa, en Granada.

Y eso que no entienden los políticos profesionales de la nomina, la subvención y la dieta, lo han entendido un puñado de valientes, de corajudos abogados que han encarcelado a los golpistas y que se han hecho presentes en barrios marginales y en plazas donde solo se permite la palabra al golpista y nunca al nacional que tan solo quiere vivir en una Nación en paz de libres e iguales.

Porque por si no lo han entendido…se trata de LA NACIÓN. De la Nación Histórica que no es la Constitución de 1978, ni la de 1812, ni la de los Reyes Católicos. Es la Nación Histórica que se fue germinando en su identidad romana, visigoda, cristiana y se afirmó frente al invasor musulmán o francés como un solo hombre.

Apelar a ese latido único con el estandarte que ahora se levanta de “UNA NACION, UN SOLO PARLAMENTO, UN SOLO GOBIERNO” les llevará en volandas y banderas hasta el mismo centro del Poder. Y lo hará pronto.

Carlos Martínez-Cava
Abogado

1 comentario:

  1. Ojalá lleguen y muy pronto, España está enferma, nuestra madre patria corre serio peligro, pero sus hijos de bien no la dejarán morir jamás. No pierdo la esperanza, sé que la fuerza que guió esos episodios de nuestra historia sigue con nosotros. Nos alzará y empujará a liberarla y reconquistarla de nuevo, limpiarla de traidores que pisotean su nombre así como de enemigos internos y externos. La era de nuestro orgullo comienza de nuevo. Viva España!!!

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