¿Planeó Felipe II una invasión de China? - Diario Alcázar

¿Planeó Felipe II una invasión de China?

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Sabemos que hoy en día, China es una de las potencias mundiales, siempre se ha dicho que era el dragón dormido, que ya ha despertado. Ahora os pido a mis queridos lectores semanales, que imaginemos al país mas importante de Asia y uno de los mas importantes del mundo, hablando la lengua de Cervantes, y que sus habitantes sean herederos de la cultura hispana. 

Parece realmente imposible, pero si hubieran llegado a prosperar los planes de invasión ideados durante el reinado de Felipe II, la Historia de la Humanidad habría cambiado sustancialmente. Inevitablemente cuando evocamos el imperio de Felipe II se nos viene a la cabeza la famosa frase “el Imperio donde nunca se ponía el sol”. Esta afirmación se puede dar por cierta, ya que los dominios del Rey Prudente abarcaban territorios de los cinco continentes, teniendo una presencia hegemónica en Europa y América, sumado a estas posesiones hay que destacar los enclaves existentes en las costas africanas y en el Pacífico. Estos territorios crecerán aún más con la incorporación de Portugal a la corona castellana en 1580, acontecimiento clave en los hechos que nos disponemos a describir.  

Para comprender todo el proceso hay que remontarse a los primeros años del reinado de Felipe II, cuando se consigue la mayor victoria militar de este reinado en la batalla de Lepanto, acaecida en octubre de 1571. Con esta victoria naval sobre el Imperio Otomano en el Mediterráneo Oriental, comienza una etapa de euforia militar en la Corte del Rey Católico, que en cierto modo posibilita las ansias expansionistas de la Corona.


Estatua de Miguel López de Legazpi en Filipinas


Por esta razón se autoriza la exploración de las costas chinas, muy próximas al archipiélago de las Filipinas, recientemente incorporadas a los dominios españoles. Para llevar a cabo la misión se ordena en 1572 al Virrey de Nueva España, que tenía jurisdicción sobre las Filipinas, que envié una pequeña flota de exploración, a cargo de Juan de la Isla, a las Filipinas para después dirigirse a China. El objetivo principal de esta expedición era recabar información sobre una posible conquista del territorio en el futuro. Pieza clave de esta empresa debía ser Miguel López de Legazpi, conquistador y primer gobernador de las Filipinas, pero su repentina muerte en el verano de 1572 da al traste con la expedición antes de abandonar Manila. El sucesor de Legazpi, Guido de Lavezares, intentará llevar adelante la exploración de China, aunque no exento de dificultades. 

Apartir de 1574 comienzan a llegar a la Corte memoriales que plantean una invasión de China totalmente irrealizable, como el propuesto por Juan Pablo Carrión que pretendía armar una pequeña flota de 4 buques a su costa e iniciar la invasión inmediatamente, pidiendo solo a cambio el título de “Almirante del Mar del Sur y de la costa de China”. A pesar de estas sugerencias poco razonables, la idea empieza a cuajar en la Corte, produciendo una ambición desmesurada. Hay que decir que la información que se tenía de China por aquellos años era poco fidedigna y muy tergiversada, lo que alimentaba esta ambición.
Mapa China



Los primeros contactos diplomáticos con China se iniciaron en 1574, cuando las autoridades de la provincia de Fuijan ofrecieron establecer relaciones comerciales a los españoles a cambio de la capturadel pirata Ling Feng, que se ocultaba en el archipiélago filipino. Peroeste pirata escapó en repetidas ocasiones de las fuerzas españolas, enojando a las autoridades chinas. A pesar de este fracaso, el gobernador Lavezares pudo enviar una embajada a Fuijan. Su objetivo primordial era conseguir el permiso para establecer un enclave comercial en la región, propósito que no alcanzaron. Después de este fracaso, el sucesor de Lavezares, Francisco de Sande, impulsó aún más los planes de una invasión militar de China. En una carta enviada al Consejo de Indias en 1576, Sande afirmaba que podía conquistar la región con 6.000 hombres, reclutados en los dominios americanos de la Monarquía Hispánica. En este memorándum se alerta de la presencia de los portugueses, que en esos momentos estaban suministrando armas a los chinos. Además de las fuerzas españolas, Sande pretendía contar con el apoyo de piratas filipinos y chinos, así como con fuerzas japonesas. Sande prometía fabulosas riquezas de aquellas tierras a un coste muy bajo, ya que tildaba a los nativos como cobardes e incapaces de defenderse de forma organizada. Pero finalmente Felipe II desestimó el plan por falta de información de la región.
 Felipe II
La situación dio un vuelco cuando Felipe II accedió al trono portugués en 1580, ya que en ese momento la Monarquía Hispánica cuenta con un enclave en las mismas costas de China, que servirá como punto de inicio de la invasión, nos referimos al territorio portugués de Macao. Desde el principio las autoridades españolas de Manila comprendieron que necesitaban a los portugueses de Macao para llevar a cabo la invasión, por lo que se envió una embajada para lograr la sumisión de la ciudad a la autoridad de Felipe II, a pesar de la oposición de las autoridades chinas a la presencia de españoles en Macao. Tras los continuos fracasos diplomáticos ante las autoridades chinas, la idea de una conquista militar como única vía de penetración en el país asiático toma cada vez más relevancia. Los planes de invasión por estos años hablan de la necesidad de enviar unos 10.000 hombres para someter a todo imperio chino. Pero antes de recurrir a la fuerza armada, se decide enviar una embajada ante el emperador Wanli, gracias a la mediación de los jesuitas asentados en China. Finalmente, cuando parecía que la embajada conseguiría sus propósitos, la intervención de los portugueses de Macao, hace fracasar la vía diplomática. En este momento la opción militar cobra más fuerza que nunca, elaborándose planes de invasión más factibles, que cifraban la intervención armada en 15.000 hombres. El plan de ataque tendría dos frentes, uno a través de las Filipinas para llegar a las costas chinas, y otro contando con el apoyo de los portugueses de Macao, avanzando hacia el interior del país. A parte de los 15.000 españoles, se contaba con 6.000 filipinos y otros tantos japoneses. La expedición comenzó a prepararse sin contar con la aprobación de Felipe II, reuniendo los pertrechos militares necesarios. Además de forma inesperada se contó con el apoyo de un grupo de nobles y comerciantes japoneses que querían contribuir a la expedición con 6.000 hombres.



La Armada Invencible, cuadro de Hendrick CorneliszVroom de 1601

El elegido para viajar a España y exponer el plan a Felipe II fue el jesuita Alonso Sánchez, que, a pesar de la oposición de sus superiores, sobre todo del famoso José de Acosta, logró entregar secretamente el memorando titulado “De la entrada de China en particular” al mismísimo Felipe II. Pero Sánchez no podía llegar en peor momento, ya que se estaba ultimando la preparación de la Armada Invencible, que tenía como objetivo conquistar Inglaterra. Con el fracaso de la Invencible se dio carpetazo definitivo a las aspiraciones españolas en China, ya que sería una operación demasiado compleja para tener éxito. Tras ese último intento, nunca más se planteó de forma seria una operación de conquista militar de China, el sueño de la Monarquía Universal de Felipe II se había desvanecido en las costas de Inglaterra.

David López Cerro. 

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