Llega el cambio a Sudán - ALCÁZAR


Llega el cambio a Sudán

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Gustavo Morales
El ministro de Defensa de Sudán, Awad Ibn Auf, jefe del consejo militar de Sudán se retiró un día después de liderar un golpe de Estado que derrocó al presidente del país Omar al Bashir en medio de una ola de protestas. Su sucesor es el teniente general Abdel Fattah Abdelrahman Burhan. El Ejército anuncia que dentro de dos años realizará elecciones. Pero los líderes de la protesta dicen que no abandonarán las calles hasta que haya un gobierno civil. La caída del Al Bashir siguió a los cuatro meses de disturbios que comenzaron en diciembre debido al alza de los precios. 

El Gobierno intentó evitar el colapso económico provocado por los años de sanciones de Estados Unidos y la pérdida de ingresos del petróleo con medidas de austeridad, la devaluación de la moneda y la eliminación de subsidios al pan y los combustibles. Aunque la mayoría de las sanciones se levantaron el año 2017, el país había perdido gran parte de sus campos petroleros cuando Sudán del Sur se independizó en el 2011, tras terribles masacres. El golpe militar se ha producido durante las protestas de miles de sudaneses en la capital del país, Jartum, pero también rechazan una transición liderada por las Fuerzas Armadas, que han tomado el poder y han suspendido la Constitución de 2005. Las protestas se intensificaron el 6 de abril, aniversario del alzamiento de 1985 que derrocó al dictador Jaafar Nimeiri. 

En su mensaje, el general Bin Auf anunció que su dimisión busca "preservar la unidad del ejército" y "evitar grietas" en su seno. Además de dimitir, ha apartado de su cargo al vicepresidente de la junta, Kamal Abdel Maaruf, que es el jefe del Estado Mayor del Ejército sudanés. 

Las protestas 
Las mujeres representan aproximadamente el 70% de los manifestantes en Sudán. Su líder es la estudiante de ingeniería ​Alaa Salah, de veinte años. Vestida con un chador blanco, en Sudán impera la sharia -ley islámica-, se proclama descendiente del faraón Taharqo. También Ahmed al Montasser, un portavoz de la Asociación de Profesionales de Sudán, ocupa un papel protagonista. Los participantes de las protestas fueron atacados por unidades de servicios especiales y de policía. Finalmente, con el incremento de la violencia y la dura represión policial, el Ejército intervino disparando contra la fuerzas de seguridad sudanesas. 

Los sudaneses se concentran en torno a la sede del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Sudán. Algunos países, como Irán, acusan a Israel, Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos de América de promover las revueltas tras la visita que el presidente Al Bashir realizó a Damasco, Siria, para para entrevistar con Bashar al Asad.

El expresidente Bashir 
La figura clave en la situación es la del presidente Omar al Bashir, nacido el primer día del año 1944 en una aldea en la parte central de Sudán. A los 22 años se graduó en la academia militar de Jartum. Completó sus estudios en Malasia y Pakistán. Integrado en las tropas egipcias combatió en la guerra de Yom Kipur contra Israel en 1973. Posteriormente, entre 1975 y 1979, fue agregado militar de Sudán en los Emiratos Árabes Unidos. En el año 1989 Bashir lideró un golpe de Estado contra el gobierno civil que tuvo como consecuencia el derrocamiento del primer ministro Sadiq Mahdi. Se proclamó presidente del Consejo del Mando Revolucionario para la Salvación Nacional y en 1993 se convirtió en presidente de Sudán. Bashir ganó en las elecciones de 1996 con el 75% de votos. Su Gobierno se enfrentó a una crisis política dentro de una guerra civil sangrienta que duró más de 20 años y provocó por lo menos un millón de muertos, en especial por la hambruna. El presidente fue reelegido en 2000, 2010 y 2015. El conflicto acabó con la independencia de Sudán del Sur en 2011, tras una larga guerra que enfrentó al norte, musulmán y arabizado, contra el sur, cristiano y animista. La Corte Penal Internacional dictó una orden de arresto contra Bashir por genocidio y crímenes de lesa humanidad durante el conflicto en la provincia sudanesa de Darfur, con cuatrocientos mil muertos, dos millones de desplazados y un cuarto de millón de refugiados por los enfrentamientos entre árabes y negros. El presidente Bashir no reconoció la autoridad del tribunal. De hecho, visitó varios países como jefe de Estado. Su partido era el Congreso Nacional. Actualmente permanece arrestado por el Ejército.

Por Gustavo Morales Delgado.

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